domingo, 31 de mayo de 2015

Realidad en una relación

Amor a primera vista. ¿A quien no le ha ocurrido nunca?
Le ves, te ve. Os enamoráis. Empezáis a hablar por alguna red social ya sea twitter, whastapp o facebook. Os decís cosas bonitas. Y de repente todo empieza a ser color de rosa, estas todo el día pendiente del teléfono por si te escribe o simplemente esperando que ponga alguna indirecta sobre alguna conversación que hayáis tenido en algún tweet, entrada o en su propio estado de whastapp. 
Poco tiempo después os dais cuenta de que hay el tipo feeling entre vosotros y quedáis por la tarde para tomar algo. (Donde aquí la chica siempre se tira mil horas arreglándose para que el chico la vea guapa). Todo sale relativamente bien y empezáis a salir en serio ( aunque en verdad estáis empezando a conoceros de verdad y debería llamarse rollito ). 
Este seria mas o menos el principio de todas aquellas relaciones que hemos tenido. Todo es maravilloso hasta que llega el primer conflicto que suele ser provocado por alguna estupidez. El orgullo vence, y todo sigue igual. Pero ambas partes ya tienen algo que reprocharse en el futuro. Así que cualquier problema que surja a partir de aquí va a ir acompañado de las cagadas que se han tenido desde que empezó la relación y así poco a poco se va deteriorando el amor. (pero estamos tan ciegos que no nos damos cuenta).
Durante toda la relación el novio ( si es así como lo queréis llamar) os llama princesa, beba, amor, cariño, corazón, cielo, y mil apodos cariñoso mas. ¿Pero sirven de algo? Ya os digo yo la respuesta, no. Este amor que te tiene es proporcional a todo lo que te va a doler la relación cuando os dejéis. Cuanto mas ñoño y mas os habléis, mas dolor va a sentir tu corazón después. 
Llega el momento de la ruptura, cuando hay una cagada totalmente demostrable o una cagada por que una tercera persona se ha metido en vuestras vidas y lo ha arruinado de la noche a la mañana. Sin previo aviso dijo adiós. ¿No os ha pasado nunca? Si es un no, que sepáis que os pasara una vez en vuestra vida de seguro.
Él se va, y nosotras, las chicas (la mayoría, no digáis que no porque estaríais mintiendo) son capaces de dejar su orgullo al lado para que el chico las perdone y que vuelvan con ella. Es el momento donde pensamos que nadie nos va a querer como él. Un gran vacio se apodera de nuestra mente y simplemente lloramos mientras miramos su ultima conexión, nos comemos kilos de chocolate o helado y nos ponemos a recordar todos aquellos bellos momentos que hemos pasado con la pareja en cuestión. Luego como unas masocas nos ponemos a leer todas esas cosas bonitas, sus buenos días y buenas noches, las fotos que nos hicimos cuando quedamos para cenar aquellos días de eterna felicidad.
Y así estamos durante días o semanas, incluso años. Pero al final comprendemos que no era el chico adecuado y que otro aparecerá dándonos todo su amor y aceptándonos tal y como somos.
Siguiente fase: Empieza a leer otra vez el articulo porque somos tan tontas que siempre caemos en la misma piedra, sabiendo que esta ahí.

Muchas gracias por leerme. Un beso super fuerte desde los sentimientos revueltos.